domingo, 10 de agosto de 2025

 


                    ROSAE

Ansiaría explorar la Luna

de día, parar no renunciar a la luz

oír el mar sin sentir miedo a la soledad

intuir tu especie sin visitar el invernáculo.


Pero lo entiendo, las cosas son como son

y alimento la cordura del corazón

inmersa en la ciénaga de la sinrazón.


Nirvana ausente penumbra pepetua

y continúo adaptando mi calzado

taciturna en este terreno inesperado

donde te hurté pétalos y tú me sonreíste.


            ESTRELLA DE ÁNGELES  BAMORE 2018











sábado, 9 de agosto de 2025

                                               




                                     ... DE   REPENTE


Y de repente… abrí los ojos. Advertí que lo acaecido en el pasado, no era una circunstancia causal. Siempre piensas, “esto no me va a suceder a mí” … El punto de partida, el kilómetro cero perceptible y manifiesto, no se situaba en Madrid, sino a los pies de mi cama. Sucedió en aquella jornada veraniega, cayendo la tarde. Solía esperar la llegada de mi flamante marido, unas veces descansada sobre el balaustre metalizado del balcón exterior, otras acomodada en una silla de enea. Así henchida de pasión sobrellevaba su regreso. Con frecuencia el reloj se sublevaba y pareciera caminar con más lentitud que otros días. Pero sobrevino lo impensable… Acurrucados en aquel ambiente marital envidiable, comenzaría a fraguarse las primeras señales de metamorfosis. Una mudanza forzada que afectaría gravemente a mi estado emocional, a mi serenidad, optimismo y anhelos.

La tarde tórrida se cernía sobre nuestras cabezas como la noche, la cual se desplomó con una antipatía desesperante. Me dirigí a la terraza solicitándole a la estancia deleite y un poquito de compasión. Cuando llegó mi esposo, lo primero, quiso indagar con un tono disgustado y a bocajarro, porqué lo aguardaba en esa actitud y esa ropa…” Quítate de esa postura.  Estás provocando al vecino de enfrente; además, cierra tus piernas mejor -continuaba arremetiendo… no sabes sentarte con esa minifalda, ni llevarla correctamente como las chicas de pasarela”.

 En un principio, lo entendí como un hecho aislado, pero se presentaba más serio. Cuántas reacciones compulsivas logré descifrar tiempo después a raíz de aquellas intervenciones. Nunca con anterioridad había presenciado semejante malestar, ni expuso tales pensamientos su parte. Lamentablemente sin yo intuirlo, aquello solo era un extremo del llamado Iceberg de la Violencia de Género, y su periodicidad comenzaría ser acosadora. Asida de su mano y sin imaginarlo, cruzaría incontables caminos tan abruptos e irracionales como ese. Aquel témpano, frío y de apariencia sólido e indestructible, marcó tristemente la existencia de mis hijos y la mía. Me quité la venda de los ojos, y el transcurrir del tiempo me aclaraba cada circunstancia. Mi convivencia en pareja con él, mi relación, estaba basada en el dominio y el control. Casi todos los momentos vividos, circundaban el mismo recorrido de incomprensión y desamparo…

Se trabajaba provocar y atribuirme sentimientos de inferioridad, así como evidenciar mis errores.  Frecuentemente recurría a la burla mezclada con fuertes dosis de ironía… No se dejaba cabos sueltos, originando el mayor perjuicio. Me ridiculizaba abiertamente y sin tapujos colocándose el dedo índice en su cabeza significando que andaba desequilibrada. Hundido en su propia miseria, solía aferrarse a la invención con idea de fortalecer sus desproporcionados argumentos… Su único objetivo, salir siempre airoso enfundado en el guante blanco. Jugaba a la ignorancia cuando le formulaba alguna pregunta y ante mi insistencia por no obtener la respuesta, se enfurecía emitiendo una respuesta agriada…” Ya, ya, si te he escuchado, no indagues más en lo mismo…”.  

Realizábamos la compra semanal durante el fin de semana. En cierta ocasión, al subir las pesadas bolsas, mi marido indicó a mi primer hijo dónde debía colocarlas. Mi pequeño se despistó, ignorando en primera instancia la propuesta. Él se enfureció al no ver satisfechas sus órdenes. Yo que aprecié todas las intenciones venideras, me dirigí suavemente a mi retoño para que despertara de su obnubilación momentánea y obedeciera sin más. Mi consorte que hervía en su desesperación se volvió hacia él y con una furia concentrada y sin límites, sus labios pronunciaron lo que sus sentimientos ocultaban y silenciaban… ¡Mira tu madre…SUMISAAAA!!!!. Así afanada en mi mejor sutileza, dispersé el instante para no hacer mella y proteger a mi hijo de otra bravuconería…

            Perfecto caballero e impoluto llegado el momento de negar, imputar o desvalorizar. Su arma, excelente provocador y saber ocultarse para salir indemne de las situaciones. Rara vez yo respondía a sus ataques, afiliándome al silencio, lo que él interpretaría en el tiempo como obediencia y sometimiento. Si le reprochaba algún ataque, atribuyéndole algún defecto “Eres…” –le respondía, su contestación inmediata, “Pues anda que tú…”

            Eternamente, queja tras queja sobre mi forma de educar a los niños, que pareciera tenerlos secuestrados ante mi negativa de sus propuestas de criarlos en otro lugar fuera del seno familiar, presentando como opción A, su familia…” Quién todo lo quiere, todo lo pierde”, me apuntaba con cierto veneno recubriendo sus palabras.   Difundía sus acciones como ejemplares, anteponiendo su éxito frente a mis derrotas. Dejé entonces de compartir mis experiencias diarias porque si el resultado no respondía al esperado me contestaba “La culpa es tuya por no ejecutarlo de tal o cual manera”, lo que supuestamente y bajo su convencimiento eso si llevaría al triunfo.

            El asunto económico era pura energía del Yin-yang. Años atrás dictaminó que el saldría a trabajar y yo quedarme en casa cuidando de nuestro primer hijo. Ostentaba una pequeña empresa, la cual ayudé a construir con mi entrega. Desempeñaba un puesto de administrativa. Y cómo no, al final consiguió que saliera por pies, desesperada, inútil y desprendiendo una pésima imagen de mi misma. “Es mejor que tú te quedes en casa con el niño y yo continuaré aquí… - sentenció”. Por consiguiente, se convertiría por decisión, en la persona que aportara el capital al hogar y es cuándo comenzaría a cuestionarse mi capacidad de administración. La dualidad entre, “arréglatelas con lo que ingreso y ¡¡RIDÍCULA, QUE ERES UNA RIDÍCULA!!”, ratificaba una vez más lo consabido. Mi vida junto a él y su sombra siempre estaría en vilo como la Bolsa de valores… una ruleta rusa con una constante pistola amenazante. Así mi ente se fue degradando como el militar por traición.

            De repente abrí los ojos… Superé, los continuos ataques acerca de mi felicidad en convivencia, y la inventiva del deseo de una isla desierta para los dos… ya todo era muy diferente; superé, el desprecio de las constantes inventivas para que al final no me sentara a la mesa con ellos a la hora del almuerzo…Al retirar los platos…” Ten cuidado con el aceite de la ensalada que lo vas a verter al suelo,,, o, al coger la cubertería,” Has volcado al suelo los restos de alimento adheridos al entrelazarlos…” o la de admirar virtudes y quedarse horas charlando con la vecina separada, a sabiendas  de no existir feeling entre ambos… pero mis heridas cicatricé .


                              ESTRELLA  DE  ÁNGELES  BAMORE    2017/2026                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

viernes, 8 de agosto de 2025

 

        A mi razón le han asestado un golpe de muerte por necesidad. Malherida ha logrado sobrevivir

milagrosamente gracias a los contínuos consejos del corazón, que con sus incasables explicaciones, ha

conseguido abandonar el coma en que estaba inmersa. ¡Afortunada también por aquélla tirita en los

primeros avisos!...Dice que no se rinde, aunque está muy débil. La culpa la ha tenido el hechizo de una

mirada, la reflexión de un rostro, el devenir de un ser...

Tan sólo necesita respuestas a la gran incógnita que ha marcado su existencia.


Estrella de Ángeles Bamore 2013



jueves, 7 de agosto de 2025

 


                 Y las lágrimas que por fin he derramado,

               sirvieron para descubrir una nueva creación de tí

                 tan inimaginable como desconcertante

                 tan fantástica como decepcionante

                ... en el camino aprieté los dientes.


                            Estrella de Ángeles Bamore 2013

miércoles, 6 de agosto de 2025

 


           Nunca imaginaría que ella constituyera otro número más de esa lista interminable de casos horrendos. Su historia empezó en un bar de copas. Sobre sus jóvenes espaldas recaía el peso de la responsabilidad. De cualquier modo, su tierra siempre quedaría lejos. Se dejó cautivar por él. Obsequios tiernas palabras, acercamientos respetuosos. Su deseo era ir contra natura, pero.... por qué?

            Convencida ya, juntos marcharon al paraíso, aunque pronto se convertiría en un infierno. Habitaron una casita a veinte kilómetros de la ciudad, un lugar apartado y poco transitado. A la mente de Tony le frecuentaban oscuros pensamientos. Elsa consiguió borrar casi toda huella de amarguras vividas. Fruto de esa convivencia nació el pequeño Álex, tristemente marcado antes de nacer.

            Tony trabajaba en un insólito negocio referente a mafias y el transporte de prostitutas. Las ráfagas de su fantasiosa mente, mezclaban celos, desconfianzas y dudas que comenzaban a ser viajeros inseparables entre ambos. El acoso sin medida se convirtió en rutina amarga…y dormían en cuartos separados porque su relación ya estaba más que distante.

            De vuelta a casa después de realizar la jornada, revista. Olfateaba sus ropas, registraba el interior de los armarios, debajo de las camas…En lugar de besar su mejilla husmeaba alguna rojez en su cara y cuello despóticamente. Ya no existían caricias atemperadas ni miradas cómplices. ¿Qué le rondaba en la cabeza a ese segundo y supuesto perfecto compañero?... Enloquecido y encolerizado por querer hallar y no encontrar ápice alguno que justificara ese comportamiento, postponía la búsqueda. Después, procedería el interrogatorio inquisidor. Unas jornadas se solapaban con otras. Alex expectante constituiría una víctima más del atropello de du padre. Cada amanecer tejería una personalidad más frágil y débil. Tony sospechaba algo. Sabía que Elsa no actuaba sola, pero carecía de pruebas. Indagaba la existencia de esa persona sin éxito.

            Una mañana Tony apareció en casa acompañado. Las bravuconerías y desprecios de rigor se hicieron presentes. De repente, Elsa se encuentra la garganta asida por su mano. Progresivamente apreciaba como la presión y fuerza subían de tono. Empujones y algún golpe más no dejaba lugar a la duda.  Ellos abandonan el domicilio. Elsa tose y llora quedando maltrecha en el suelo. No se amedranta y aún tiene fuerzas para continuar con el plan. Aprovechó la salida. Arriesgando la piel, jugando con las horas inciertas de aquel infierno, decidió recibir esa ayuda que minuciosamente había urdido. Su delicado pecho agónico de felicidad volvía a oxigenarse lentamente. El llanto se tornaba agridulce. Desorientada, aturdida, intenta recordar el lugar donde ocultó el número de teléfono que le ayudaría a romper el yugo y comenzar con su ansiada libertad….

            Hoy vive feliz, tal y como sonó en algún lugar de esta nación. La persona que colaboró en todo el entramado desde hacía meses era yo…

 

 

                                               ESTRELLA  DE  ÁNGELES  BAMORE

martes, 5 de agosto de 2025

 



                              EL  OBSEQUIO  DEL  DESTINO


          Poseía cierto ángel en su sufrido rostro extranjero, duramente azotado debido a posibles desgracias su tierra natal -en este caso los Países del Este de Europa.  Su amable sonrisa eludía la presencia de otros rasgos, no tan atrayentes, que su rostro  reflejaba como aquel ojo que marchaba algo desorbitado al parecer producto de algún mal desarrollado en su infancia. Lo cierto es que por cada parpadeo éstos desprendían unas sospechosas ráfagas de resignación. La sensibilidad de Lucía se retorcía al verla salir de la casa donde trabajaba como mujer interna. Martina era un prototipo más de la crueldad de la emigración, del desarraigo familiar por motivos económicos.

            Lucía adquirió una casa con el que luego fuera su marido hacía ya unos diez años aproximadamente. Empezarían la convivencia a la nada despreciable edad de la treintena a sus espaldas. Ella estaba muy sensibilizada con esta problemática vivida en propia piel y casos ajenos. Tomó la decisión, como veredicto a un juicio inventado, de alejarse de todo calor humano, harta ya de involucrarse en estos temas y casi siempre, perderse en la hondura del fracaso.

            El pariente de Martina estaba enterado de cuánto acontecía, pero no quiso alertarla de ninguna de las maneras. Lo prioritario ahora se centraba, aunque tuviera que maquillar la realidad, en hallar un puesto de trabajo para enviar a su deteriorado país de origen. Éste conocía la actividad laboral del propietario de la finca número 11 de la calle Ébano y pese a ello, le pareció una buena manera de traer a Martina a España con un contrato de trabajo y de forma legal.

            Ernesto estuvo una temporada corta compaginando los dos empleos. El suficiente hasta conocer al perfecto contacto. Le permitió la salvación al tedioso problema de cuidar a un niñito al que apenas conocía, pese a ser suyo propio y cuyo interés solo despertaba cuando la conciencia se transformaba en picor de cabeza y recordaba que poseía una obligación sobre éste. Ya estaba en la familia Martina. A Alex le obsequió el destino con algo mejor aún que una caja del mejor chocolate existente en el mercado, mejor aún que los juguetes con los que Ernesto conquistaba las imperceptibles y dóciles sonrisas de su hijo, resultó ser la mejor abuelita del mundo. Llenó su vida de un cariño privado ya antes de nacer. Era su mejor compañera de juego, la persona a quién arrojaba sus lamentos en días difíciles. Le preparaba comidas, ropa limpia y el besito al acostarse… casi como a la Mamá que no sentía cerca.  Ésta le visitaba fines de semana, o lo que la distancia le permitiera…u otras circunstancias incomprensibles para el pequeño.

            Sábados y domingos Martina descansaba y los pasaba con una hija casada con el "perfecto contacto" y un nieto un año mayor que Alex. Ellos eran igualmente emigrantes, exiliados por los mismos motivos. Vivían en un pueblo del cinturón de la capital. Aunque martina dejó marido y otro hijo y demás familia en su tierra, éstos le llenaban el vacío de la lejanía. Alex como sabía, también le ayudaba enormemente a suplir el desarraigo. Pero las circunstancias empezaron a cambiar de rumbo… El motivo principal por el que ella estaba en tierras hispanas empezaba a entrar en fases de deterioro: dejó de percibir el sueldo pactado. Las ilusiones se iban desvaneciendo. Ya no vivía con la misma felicidad. Los meses se agolpaban en esta situación insostenible. Supo de otro buen trabajo. Reflexionó y lloró por el nieto postizo…El tiempo expiraba y no podía enviar dinero a su familia lejana. No encontró otra salida que marcharse, aunque con una pena incalificable clavada en el alma.

 


                            ESTRELLA  DE  ÁNGELES  BAMORE

 


domingo, 3 de agosto de 2025

                                                                                 




Delirio tu mirada...

desconocida si

 no llega acompañada

de tu sonrisa.



                  
 ESTRELLA  DE  ÁNGELES   BAMORE   
8/2013