Se veían pero no saltaba ninguna alerta, se miraban y saludaban porque la cortesía siempre estuvo en la cara de la misma moneda-. Una más extrovertida, la otra más callada pero de cualquier forma comunicativas. La primera sosegada y reflexiva, la segunda navegaba sin ataduras. En el fondo y bajo la lupa de la ignorancia de ellas mismas, no se obviaban. Quizá el rabillo de ojo nunca dormía. El arte que algunos practican de burlar o apartar la primera impresión no habitaba en sus juicios. Continuaron, cada cual por su lado, una travesía invisible e incorpórea del itinerario que conduce hacia la amistad. Armonía que se dibujaba sencilla e inocente exenta de controversias ideológicas o de otra índole.
Si bien era cierto la más bajita de entrada no trabajó en un principio, ni pretendió mover un dedo por aquello, es más, el pavor a reiniciar una nueva versión de un hecho que vivió en tiempos pasados, flaqueaba ante cualquier iniciativa...Pero llegado este punto, siempre evocaba a Nietzsche," Cuando ves a esa persona, es el momento en que tu consciencia alcanza a reconocer lo que tu ser profundo ya había detectado y atraído".
Y ya le resultaba casi imposible retroceder, aunque ponderó que el temido bumerang de nuevo le golpeara en la cabeza. Por ello, en cierto modo y sin rodeos, le asustaba su cercanía. El modus operandi circundaba la realidad en estas situaciones... Aquella mirada decidida y parlante conseguía sobresaltar la paz interior aunque curiosamente su plática le sumergiera en la quietud de un estanque encantado.
En su cabeza solo una idea, que como mantra enfocado en la mente relajada liberando negatividad, le repitiera sin descanso... Llegó a mi vida tarde... Porqué su presencia llamó en ese punto a mi existir... -meditaba como monje de clausura.
Le esperó muchos años atrás, desde que se hallara encarcelada en su propia supervivencia. De cualquier forma, eso sí, era bienvenida. Para sus adentros le imploraba ser benévola con sus criterios y conductas, ser paciente. Porque primero, debía vencer sus miedos y más tarde procuraría ir desplegándose como un paracaídas. Odiaba fallar, odiaba hacer daño. Su aura en constante protección.
El tiempo dictamina. Todo es un aprendizaje.
ESTRELLA DE ÁNGELES BAMORE 2026/6



