Estrella de Angeles Bamore
Escritora
martes, 27 de octubre de 2026
jueves, 22 de octubre de 2026
-I-
Hoy hace ya una semana de tu partida...
Siete días sin tu presencia, sin mi dedicación.
Ni despertares mañaneros,
ni ese tiempo que dedicabas a elegir vestido para un look impecable.
Te has librado de la incontable medicación,
de la tediosa rutina después del aseo buscar la báscula
o a última hora reclamar la urgencia del baño.
Hoy ya hace una semana que no vamos a tu autobús,
El Centro de Día llora tu partida, tu elegancia y saber estar.
Siempre impecable, limpia y maquillada pese a tu edad, dispuesta
a encarar otra jornada, por ti y por mí.
Que mi corazón revolotea en mi pecho a las cinco de la tarde...
hora de tu regreso.
Señor del mayor dolor, dónde te la llevaste !!!
Que de la noche a la mañana fui tu guarda y custodia...
-II-
Todo comenzó años atrás.
Reiteradas llamadas de alerta por el decaimiento en
su estado de salud.
La señal de una Madre quejándose
de unas dolencias que difícilmente acertaba
manejar y que si no se ponía remedio, acabarían mal.
Aducías deambular pasada la media noche, recién
cogido el sueño, despertar para acudir al lavabo y enfrentarse
al que fuera el primer asalto,
acompañada únicamente por el vacío de unas habitaciones frías
y unos vaivenes asida entre las paredes del pasillo,
mareos traicioneros y una soledad que le perforaba el alma.
La nicturia y demás enfermedades asociadas
sumergidos en la ignorancia ,
supondría el comienzo de un largo aunque llevadero calvario.
Yo no permití obviar su situación,
un compromiso que como descendiente estaba obligada a asistirle
optando por trasladarme a su casa,
compaginar las tareas de mi familia con ella.
Hubo controversias con mis hermanos,
opiniones, puntos de vista contrapuestos que se alejaban
firmemente de la concepción de mi realidad.
Cuántas veces deseé ser hija única...
-III-
… Yo compartía mis días contigo,
casi más tiempo que en mi casa.
Recuerdo lo estricta que era con la cena...
siempre a la misma hora,
así con el tiempo del descanso, o levantarte...
Tardamos en adaptarnos la una con la otra.
Caras de una misma moneda moneda …
Juntas hicimos más grande nuestro vínculo,
una conexión indisoluble
en la salud y en la enfermedad,
la alegría y tristeza.
Soporté tus gritos,
se que eran involuntarios,
eludí tus golpes recurrentes
cuando moría la tarde,
esperando la medicación que paliara
tu inquietud...
Me hice cargo del rumbo de tu barco
ya que se rompió el timón,
y detrás ambas caderas y
el esfuerzo por remontar el vuelo.
Pero Siempre juntas.
-IV-
Una vez te llevaba a acostar, solicitabas
crema y colirio nocturnos,
a la par que la tos seca desbarataba el silencio.
Al Crucifijo del cabecero rogaba
te condonara el castigo y dejaras de sufrir.
Aún el reloj tendría que dar muchas vueltas
al minutero para rendirle cuentas a Morfeo...
Pero ese tren no llegaba antes de las dos
de la madrugada.
En lo dulce del descanso me llamabas
solicitando ayuda para ir al lavabo.
Hasta siete veces contabilicé una misma madrugada..
Al día siguiente yo deambulaba como zombi,
pero Tú,
amada Madre, consecuente,
marchabas como fiel soldado.
Pocos días fallaste.
El rodaje de este episodio se prolongó
alrededor del año.
En Navidad saliste de noche a una celebración,
no te seducía la idea.
Recibiste visita un viernes para que
depusieras tu actitud...
La solería del piso atronaba ante las firmes y
soberbias zancadas.
Desde aquello, sin nadie saberlo, supondría
la cuenta atrás hacia un fin no previsto, si anunciado.
-V-
Inventamos nuestra propia comunicación
un código basado en gestos exentos de palabras
dónde el mayor sonido fuera mi aplauso sordo
o tu sonrisa al verme alzar los pulgares.
Entendiste que tu limitación auditiva
alteraba el volumen de los sonidos.
Muy recurrente en mí sugerirte bajar la voz
¡Shhh !
Y sin reparos contestaras...
"¡Shhh, Shhh! pareces una lechuza con tanto silencio..."
Su voz claramente enfadada y un poco exacerbada
alarma perfecta para cualquier ser viviente.
-VI-
Introdujeron todos los medios sanitarios y humanos
exámenes clínicos no ocultaban la evidencia
pero la verdad, si que mentían y yo les creí.
Sortearon posibilidades, tantearon casualidades
tu salón, un hospital de campaña bombeando esperanza,
Fui tu fiel escudero, simplemente tu hija.
Y pronunciaron las palabras temidas, Cuidados Paliativos.
El enredo se fue engrosando sin compasión
una nueva fractura, nuevo ingreso...
ruleta rusa.
Mi último proyecto truncado.
y mi adiós para siempre...
-VII-
Horas antes de tu partida, se marchó tu alma,
salió de tu cuerpo cálido y noble
ya no residía en Ti, aunque sí entre nosotros.
a Tí te llevó nueve dolorosos días.
Tuviste visiones en tu lecho de muerte
confío no ignores las confidencias nocturnas.
terribles horas en las que veía deshojarte...
Sabes?... llorar mucho no sana,
mi duelo dilaté dos semanas
prolongarlo evita que te eleves.
Espero se disipara el miedo de tu lado.
Al otro lado no se va solo, algún familiar te recogió.
La transición más es fácil de lo pensado,
aún estarás tres o cuatro días con nosotros.
El día a día trabajo haciendo lo que te gustaba .
ESTRELLA DE ÁNGELES BAMORE 2026/10
miércoles, 21 de octubre de 2026
domingo, 18 de octubre de 2026
domingo, 4 de octubre de 2026
AQUEL RINCON
Aquel
rincón esotérico filtró lo acaecido
y la viveza de un olor
a sándalo se propagaba.
Una mujer extendía
naipes siguiendo el recorrido
su mirada clavada en
el tapete violeta, cuchicheaba.
Magia vigilada por
cuatro velas de colores sin quejido
y una bola de
cristalitos, energía por doquier aireaba.
La adivina indicó sentarme,
acallando mi latido
Ella, con
sobriedad y lentitud el tarot barajaba.
Su voz tenebrosa dijo,
“la cuestión escribe de corrido”
que más tarde con voz
altiva, recitaba.
Aquel rincón, reveló
la verdad en tono convencido.
sin miedo cartas
sacaba…
Primera desenvainada del
mazo:
Seguidamente,
5 ESPADAS: te verás arrinconada y abandonada con desprecio
Por último,
7 ESPADAS, actúa con interés, serás traicionada…
Ese sitio me llevó a
un lugar certero, pareciera poseído
ESTRELLA DE ÁNGELES BAMORE 2026 /10





