ÚLTIMOS QUEJÍOS ...
¡Cuánto lamento en ese grito de lamento!...
el cielo lloró y desplegó sus quejíos más fúnebres
entre Víznar y Alfacar se acabó con la reyerta.
Frialdad en ese dieciocho de agosto
la muerte se ahogó en esa jornada
y las notas de la guitarra durmieron.
El cielo lloró sus sollozos más fúnebres
el filo de los puñales lo sustituyó la pólvora
Cuánto horror en ese error…!
Dieciocho de agosto…



